Servicios
Un acompañamiento terapéutico adaptado a cada persona, etapa y necesidad.

Terapia individual
Espacio personal para comprender lo que te ocurre, aliviar el malestar y avanzar hacia una mayor calidad de vida.

Terapia familiar
Acompañamiento para mejorar la comunicación, la convivencia y el bienestar del sistema familiar.

Terapia de pareja
Un espacio para revisar la relación, fortalecer el vínculo y afrontar los conflictos de forma más saludable.

Terapia sexual
Abordaje especializado de las dificultades relacionadas con la sexualidad desde una perspectiva respetuosa e integral.

Enfermedad crónica y diagnóstico grave
Acompañamiento psicológico para afrontar el impacto emocional de la enfermedad y sus cambios vitales.

Modalidades
Opciones de atención presencial y online, adaptadas a tus circunstancias y necesidades.


¿Cuándo puede ayudarte?
- Cuando sientes malestar y no encuentras salida a lo que te ocurre.
- Si convives con ansiedad, tristeza o bloqueo emocional.
- Cuando quieres comprenderte mejor y fortalecer tus recursos personales.
- Si deseas mejorar tu autoestima, tu seguridad o tu forma de relacionarte.
Terapia individual
Duración: 1 hora aprox. Primera sesión: 1 hora y 30 minutos.
Puedes acudir sol@ a terapia y trabajaremos sobre aquello que te preocupa, lo que te causa malestar y lo que quieres mejorar. Buscaremos la forma de encontrar objetivos que te permitan lograr una mayor calidad de vida y una imagen de ti como persona competente.
Exploraremos tus propios recursos y aprenderás otros nuevos para enfrentarte a lo que temes, a lo que te hace daño o a aquello que te genera ansiedad, tristeza o bloqueo.
La mirada desde la que nos aproximaremos a lo que te trae a consulta será ecléctica, integrando el enfoque terapéutico más funcional en cada momento: sistémico, EMDR y Somatic Experiencing.

Terapia familiar
Duración: 1 hora y 30 minutos.
En las sesiones de terapia familiar se trabaja con varios miembros del núcleo familiar para comprender cómo interactúan entre sí, cómo se comunican y qué dinámicas pueden estar influyendo en el malestar actual.
Es un espacio seguro y confidencial donde todos los integrantes pueden expresar sus emociones, necesidades y preocupaciones. El objetivo principal es promover cambios en la forma en que la familia se relaciona y enfrenta las dificultades.
¿Cuándo es recomendable?
La terapia familiar parte de la idea de que cuando cambia la dinámica del sistema familiar, cambian también las experiencias individuales. Al fortalecer la comprensión mutua y la cooperación, se promueve un entorno más equilibrado, respetuoso y emocionalmente seguro para todos sus integrantes.
En ocasiones, especialmente en terapia con adolescentes, se combinan sesiones en formato familiar con sesiones en formato individual, adaptando siempre el proceso a las necesidades de cada persona.



Durante el proceso se trabaja para:
- Mejorar la comunicación y la escucha activa.
- Aprender a gestionar conflictos de manera saludable.
- Fortalecer la confianza y el respeto mutuo.
- Reconstruir la intimidad emocional y/o física.
- Revisar expectativas, acuerdos y proyectos en común.
Terapia de pareja
Las relaciones de pareja también atraviesan dificultades, crisis y momentos de cambio. El amor, por sí solo, muchas veces no es suficiente para sostener una relación cuando aparecen conflictos, bloqueos en la comunicación, heridas previas o cambios importantes en la vida de uno o de ambos miembros.
En terapia de pareja se trabaja para comprender lo que está ocurriendo en la relación, revisar los patrones que se repiten y generar cambios que permitan construir un vínculo más equilibrado, respetuoso y satisfactorio.
Acudir a terapia de pareja no significa que la relación haya fracasado. Significa que han surgido dificultades y que necesitáis orientación, herramientas y un espacio seguro para afrontarlas de una manera más saludable.
¿Cuándo puede ser recomendable?
- Discusiones frecuentes o dificultades para comunicaros.
- Crisis por infidelidad o pérdida de confianza.
- Distanciamiento emocional.
- Problemas relacionados con la convivencia.
- Dificultades en la intimidad.
- Momentos de cambio vital: maternidad, paternidad, mudanzas o cambios laborales.
- Dudas sobre la continuidad de la relación.
- Procesos de separación.
No es necesario esperar a que el conflicto sea grave. Muchas parejas acuden también como forma de prevención, para fortalecer su vínculo y aprender herramientas que mejoren su relación.

Terapia sexual
La terapia sexual es un proceso de acompañamiento psicológico especializado que aborda las dificultades relacionadas con la sexualidad desde una perspectiva integral, respetuosa y basada en la evidencia científica.
La sexualidad forma parte del bienestar físico, emocional y relacional. Sus dificultades pueden trabajarse tanto a nivel individual como en pareja, según la situación personal de cada caso. No es necesario tener pareja para acudir a terapia.
El objetivo no es solo resolver un síntoma, sino favorecer una vivencia más libre, consciente y satisfactoria de la sexualidad.
¿En qué consiste la terapia sexual?
- Psicoeducación sobre la respuesta sexual y el funcionamiento del cuerpo.
- Identificación y modificación de creencias limitantes o mitos sobre la sexualidad.
- Técnicas específicas para reducir la ansiedad y mejorar la conexión corporal.
- Protocolos específicos para las dificultades en la respuesta sexual.
- Trabajo sobre la comunicación y la intimidad en pareja.

¿Cuándo puede ser recomendable?
- Dificultades en el deseo sexual.
- Problemas de excitación o lubricación.
- Dificultades en la erección.
- Eyaculación precoz o retardada.
- Dolor en las relaciones sexuales.
- Dificultades para alcanzar el orgasmo.
- Inseguridad, vergüenza o ansiedad relacionada con la sexualidad.
- Conflictos sexuales en la pareja.
La terapia sexual se desarrolla desde el respeto, la confidencialidad y la ausencia de juicio. Cada proceso es único y se adapta a la historia personal, valores y objetivos de quien consulta.

Enfermedad crónica y diagnóstico grave
Recibir un diagnóstico grave o convivir con una enfermedad crónica puede generar un gran impacto emocional, tanto en la persona que lo vive como en su entorno cercano. Aparecen miedos, incertidumbre, cambios en la rutina, sensación de pérdida de control y un desgaste emocional difícil de sostener en soledad.
El acompañamiento psicológico ofrece un espacio seguro para expresar lo que está ocurriendo, comprender el malestar y desarrollar recursos que ayuden a afrontar esta etapa con mayor equilibrio, apoyo y claridad.
La terapia puede acompañar tanto a la persona diagnosticada como a sus familiares o personas cuidadoras, adaptándose a las necesidades de cada situación.

¿Cuándo puede ayudar?
- Ante un diagnóstico reciente o un cambio importante en la enfermedad.
- Cuando aparece ansiedad, tristeza, rabia o sensación de bloqueo.
- En procesos de adaptación a nuevos límites físicos o emocionales.
- Cuando la enfermedad afecta a la autoestima, la relación de pareja o la vida familiar.
- En situaciones de sobrecarga emocional en familiares o personas cuidadoras.
- En procesos de duelo, incertidumbre o miedo ante el futuro.
El objetivo es ofrecer un acompañamiento respetuoso y humano que ayude a sostener el proceso, aliviar el sufrimiento emocional y favorecer una mejor adaptación a la realidad que se está viviendo.

Modalidades
La terapia puede realizarse de forma presencial u online, adaptándose a las necesidades, circunstancias y momento vital de cada persona.

Terapia presencial
La modalidad presencial ofrece un espacio físico cuidado, íntimo y seguro donde poder trabajar con calma aquello que te preocupa. Para muchas personas, acudir a consulta facilita la desconexión del entorno cotidiano y favorece una mayor sensación de presencia y acompañamiento.
Es una opción especialmente valiosa cuando necesitas un espacio propio, estable y protegido en el que poder expresarte y profundizar en tu proceso terapéutico.

Terapia online
La terapia online permite acceder al acompañamiento psicológico desde casa o desde cualquier lugar, manteniendo la cercanía, la confidencialidad y la calidad del proceso terapéutico.
Es una modalidad cómoda y flexible, especialmente útil cuando existen dificultades de desplazamiento, falta de tiempo, cambios de residencia o necesidad de mayor conciliación.
Duración y frecuencia
La primera sesión tiene una duración aproximada de una hora y media. Las siguientes sesiones duran alrededor de una hora.
Generalmente, al inicio las sesiones suelen realizarse cada dos semanas y, a medida que se van consiguiendo resultados, pueden espaciarse en el tiempo según las necesidades de cada proceso.
Puedes elegir la modalidad que mejor encaje contigo en este momento: presencial u online.
