Enfoques Terapéuticos
Una mirada integradora para comprender el malestar, regular el sistema nervioso y favorecer procesos de cambio.

Terapia Sistémica
“La creencia de que la propia visión de la realidad es la única realidad, es el más peligroso de todos los delirios”. — Paul Watzlawick
]Cada persona vive formando parte de otros sistemas como la familia y la pareja, amigos, compañeros de trabajo o de clase, etc. .. y así, nuestros patrones de comportamiento, emocionales y creencias se van creando y al mismo tiempo, influyen en cómo piensan, sienten y actúan los que nos rodean
Se pone el foco en el presente, a través de intervenciones mínimas y precisas. Se conoce como Efecto Mariposa: el aleteo de una mariposa en Brasil podría, en teoría, desencadenar un tornado en Texas. Modificar cómo reacciono cuando mi compañero “me habla mal”, produce un cambio en nuestra relación global, incluso en todo el equipo de trabajo, volviéndose un ambiente más distendido.

Beneficios clave
- No colgamos etiquetas ni buscamos culpables.
- Mejora de la comunicación y de las relaciones.
- Potenciación de recursos personales y relacionales.
- Ruptura de patrones que se repiten.
- Mayor comprensión emocional y empatía.
- Fortalecimiento de la autoestima y la seguridad personal.


En EMDR ayudamos al sistema natural de procesamiento del cerebro, a procesar toda esa información que quedó grabada de forma disfuncional, para eliminar los síntomas que quedaron como consecuencia de esas experiencias que nos superaron emocionalmente. Está certificado por la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD y otras organizaciones internacionales. como un Método de Máxima Eficacia para combatir los Síntomas del Estrés Postraumático. Del mismo modo, EMDR ha demostrado eficacia y rapidez para el tratamiento de síntomas y Trastornos de Duelos, Fobias, Trastornos de Ansiedad, TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), Trastornos Alimentarios, Somatomorfos (fibromialgía, cefaleas) Adicciones, y Problemas de la infancia y adolescencia (adopciones, trastornos de conducta, hiperactividad, pérdidas, etc.).
¿Cómo funciona EMDR?
EMDR es un abordaje centrado en la persona que activa el sistema natural de procesamiento de información del cerebro. Una vez localizados los puntos de bloqueo, y siguiendo un protocolo ordenado, se accede a la información almacenada para facilitar su reprocesamiento.
Durante las sesiones se trabaja el recuerdo de forma segura y guiada, utilizando estimulación bilateral mediante movimientos oculares, sonidos o tapping. El sistema nervioso activa su capacidad natural de procesamiento y el recuerdo pierde intensidad emocional, dejando de interferir en el presente.
No es necesario revivir el trauma ni contar detalles que la persona no desee compartir.
Puntos clave
- Reducción de síntomas.
- Cambio en creencias negativas.
- Mayor capacidad para funcionar en la vida cotidiana.
- Procesamiento seguro del recuerdo traumático.
- Disminución de la carga emocional asociada al pasado.
- No es necesario revivir el trauma para avanzar.
EMDR
Estrés, trauma y desregulación del sistema nervioso
“Los recuerdos no resueltos del pasado pueden proyectar largas sombras sobre el presente.” — Francine Shapiro
Todas las personas podemos pasar en algún momento de nuestra vida por dificultades emocionales tras haber vivido experiencias difíciles… Podemos haber sufrido la pérdida de algún ser querido, interrupción del embarazo o experiencias que por sí mismas nos han puesto en peligro o nos han hecho sentir extremadamente vulnerables, como abusos, violencia, acoso laboral o bullying, accidentes, desastres naturales, atentados… En ocasiones el trauma o el Estrés Postraumático puede haberse generado por una única situación de elevada intensidad, como un accidente automovilístico, en otras, el malestar es generado por un cúmulo de situaciones que hemos sufrido a lo largo de nuestra vida y nos ha ido dejando huella… experiencias estresantes o de abandono emocional, generan sentimientos y pensamientos negativos sobre nosotros mismos y el mundo. Si por ejemplo, sufrimos distintas experiencias de rechazo emocional, probablemente en nuestro cerebro quede grabada la creencia de No merezco ser querid@.
Cuando se produce una acumulación de experiencias traumáticas continuadas a lo largo del tiempo, especialmente en la infancia o en entornos donde la persona debía sentirse segura, lo denominamos Estrés Postraumático Complejo. Estas experiencias pueden incluir negligencia emocional, abuso físico o psicológico, abandono o dinámicas familiares disfuncionales. Una característica representativa es que en muchas ocasiones se consideran "heridas invisibles", ya que cuando no se han sufrido agresiones de carácter físico extremo, las personas tienen dificultades para considerarlo “traumático”. Muchas veces, estas experiencias han sido sutiles o encubiertas, en forma de violencia y abandono psicológico y emocional, pudiendo ser difíciles de detectar, ya que además tienden a ser normalizadas en la vivencia de la dinámica familiar "normal" de la persona.
Algunos síntomas que pueden aparecer en el presente
Emocionales
• Sentimientos de inseguridad y desprotección.
• Baja autoestima.
• Sensación de soledad, vacío o tristeza profunda.
• Emociones de vergüenza y culpa.
• Estallidos de ira.
• Disociación.
• Desregulación emocional con estados de hiperactivación o hipoactivación.
• Dificultades en las relaciones: miedo, inseguridad, desconfianza, dependencia emocional, idealización de la relación, miedo al abandono o miedo a la intimidad.
Físicos y somáticos
• Dolores de cabeza (cefaleas) o migraña.
• Dificultad para dormir o insomnio.
• Fatiga crónica.
• Dolores musculoesqueléticos.
• Trastornos inflamatorios y patologías autoinmunes (como artritis reumatoide o fibromialgia).
• Problemas digestivos como colitis ulcerosa, síndrome de intestino irritable, SIBO o fagofobia.
• Somatizaciones.
Pensamientos
• Recuerdos intrusivos del evento traumático.
• Flashbacks (sensación de que el evento vuelve a ocurrir).
• Pesadillas relacionadas con el trauma.
• Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
• Pensamientos negativos persistentes sobre uno mismo o sobre el mundo.
• Pensamientos intrusivos del tipo “¿Y si…?”
Comportamientos
• Evitar lugares, personas o situaciones relacionadas con la experiencia vivida.
• Aislamiento social.
• Reacciones exageradas de sobresalto.
• Problemas en las relaciones personales.
• Dificultades en el trabajo o en los estudios.
En consulta trabajamos con dos procedimientos avalados científicamente: EMDR y Somatic Experiencing, que ayudan al sistema nervioso a procesar estas experiencias y reducir el malestar asociado.

Somatic Experiencing
Un enfoque amable con el cuerpo
“La curación del trauma ocurre cuando se restablece el flujo natural de la vida en el cuerpo.” — Peter Levine
Somatic Experiencing (SE) es un enfoque terapéutico orientado al cuerpo, creado por el Dr. Peter A. Levine, para el tratamiento del trauma y del estrés crónico. Parte de la idea de que el trauma no está solo en lo que nos pasó, sino en cómo nuestro sistema nervioso quedó impactado por esa experiencia.
En lugar de centrarse únicamente en hablar del pasado, Somatic Experiencing pone atención en las sensaciones corporales presentes, ayudando al cuerpo a completar respuestas naturales de defensa que quedaron interrumpidas, como huir, luchar o relajarse.
Se trata de un trabajo gradual, seguro y respetuoso, que acompaña a la persona a reconectar con su cuerpo, regularse y recuperar una mayor sensación de seguridad interna.
¿Cómo funciona?
Somatic Experiencing trabaja acompañando a la persona a reconocer señales del cuerpo, como la tensión, la respiración, el calor, el movimiento o las sensaciones internas, para ayudar al sistema nervioso a recuperar equilibrio y flexibilidad.
No se trata de revivir el trauma, sino de desarrollar mayor capacidad de autorregulación y resiliencia, fortaleciendo la conexión entre cuerpo y mente.

¿Para qué puede ayudar?
- Ansiedad y estrés persistente.
- Trauma simple o complejo.
- Ataques de pánico.
- Hipervigilancia o bloqueo emocional.
- Dificultades para relajarse o dormir.
- Síntomas psicosomáticos.
- Mayor sensación de seguridad y estabilidad interna.
También es beneficioso para personas que sienten que “entienden” lo que les pasa, pero su cuerpo sigue reaccionando como si hubiera peligro.
